El impacto de la resurrección de Jesús

INTRODUCCIÓN

En esta investigación vamos a hablar del impacto de la resurrección de Jesús. Anteriormente tratamos "Quien era la persona llamada Jesús", y vimos sobre su preexistencia, algo de las profecías mesiánicas, sobre la humanidad y la divinidad de Jesús, tratamos de su obra y sólo dijimos que murió y resucitó.

Ahora nos toca profundizar en lo que paso después de su muerte, pero para llegar hasta ese punto, primero me gustaría hablar de la razón por la que vino, para poder terminar con el impacto o consecuencias de Su resurrección.


POR QUE TUVO QUE VENIR.
En el principio...
En el principio Dios creó los cielos y la tierra.... y el resto de la historia ya todos la sabemos, en el día sexto creó al ser humano, el cual fue hecho a imagen y semejanza al creador (Gen 1:1, 27). Entonces el hombre fue puesto en el huerto del Edén para que se enseñoreara de la tierra, y mandara sobre toda bestia, para que labrara y guardara el huerto. En pocas palabras, estaba al mando de todo lo que Dios hizo en la tierra, era el segundo en orden. Y Dios le hizo una compañera, Eva, para que fuera su ayuda idónea y no se sintiera solo. Todo parecía muy bien, pero existía una única restricción: "mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Gen 2:17).

La desobediencia del hombre.
La serpiente tentó a Eva, atacando 3 aspectos en los que todos, incluyendo a Jesús, somos tentados:
a) Primero puso en duda la palabra de Dios: "¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?" (Gen 3:1)
b) Luego contradijo lo dicho por Dios: "No moriréis..." (Gen 3:4)
c) Y por último acusó a Dios: "sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios" (Gen 3:5)
Entonces la mujer, después de haber estado las primeras 2 tentaciones en inocencia, cayó completamente en la última tentación en conciencia y cometió su más grande error "Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos" (Gen 3:6-7)

La consecuencia
En el instante en que comieron del fruto prohibido, el pecado entró en el mundo por la desobediencia del 100% de la humanidad existente. Entonces sucedió tanto lo que Dios dijo como lo que la serpiente: "mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Gen 2:17) y "sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gen 3:5)

En ese mismo instante, murieron 'espiritualmente', quedaron separados de la comunión especial con Dios, pues Dios no puede convivir con el pecado, y ellos habían pecado. Y también sus ojos fueron abiertos y conocieron sobre el bien y el mal: el bien porque lo habían vivido en el Edén; y el mal porque por su propia experiencia lo habían aprendido al comer del árbol.

Dios nunca se equivoca ni miente en lo que nos dice. Él aseguró que morirían y así fue, no fue una muerte física, pero sí una muerte espiritual. Y es importante notar que las cosas primero ocurren en el ámbito espiritual y luego en el físico. En el caso de la serpiente (Satanás), tampoco mintió, tal vez no dijo toda la verdad (convirtiéndolo en herejía), pero era cierto que sus ojos serían abiertos y que serían como Dios. Lo malo es que no les dijo que Dios conocía del mal por conocer el bien (la ausencia del bien es el mal), sin embargo Adán y Eva conocieron del mal haciéndolo. Y esa es una GRAN diferencia.

Dios le había dado al hombre el dominio de esta tierra, era suya para hacer con ella lo que quisiera, pero en el momento en que cayo el hombre, le pasó a Satanás las "escrituras", debido a que cambió su lealtad de Dios a Satanás en una decisión libre y voluntaria<1>.

Otra consecuencia fue la maldición. Dios empezó con la maldición a la serpiente "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida" (Gen 3:14). Pero continuó con la primer profecía mesiánica, una cláusula de escape, una esperanza viva, "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar" (Gen 3:15). Después vino el castigo para la mujer "Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido [tu voluntad será sujeta a tu marido], y él se enseñoreará de ti" (Gen 3:16). Y también al hombre le tocó "Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan" (Gen 3:16-19)

Pero eso no fue todo: los hijos de Adán y Eva heredaron su naturaleza corrupta y personalidad pecaminosa. Desde entonces, como la contaminación en la fuente de un río, el veneno del pecado ha fluido a TODOS los descendientes de Adán, y "así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Ro 5:1)<2>

Como recuperarlo.
Dios no podía pasar por encima del hombre y arrebatar por la fuerza el dominio a Satanás, ya que si Dios hubiera hecho eso, estaría violando su propia justicia divina<3>.

Así como Adán cedió sus derechos, de esa misma forma un segundo Adán debía recuperarlos. Pero mientras esto pasaba, les enseñó que para limpiar (temporalmente) la marca del pecado se necesitaba sangre. Y fue Dios mismo quien se proveyó del primer sacrificio "Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió" (Gen 3:21). Es interesante ver como Dios es siempre el que da el primer paso para que regresemos a él: fue Jehová quien buscó al hombre en el huerto cuando recién habían pecado (Gen 3:9); realizó el primer sacrificio (Gen 3:21); y es el mismo Dios quien envía a su Hijo para la reconciliación del hombre "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios." (Jn 3:16-18)

Sin embargo, sigue estando el hombre en libertad de escoger qué hacer. Puede usar o no las pieles que Dios le dio para vestirse, y puede creer o no en Jesucristo. Sigue Dios dándonos la libertad de elegir, sigue respetando nuestro propio albedrío.

Jesús
Dios y Hombre
Para poder tener un panorama completo de Jesús, debemos comprender que en él moraban a la vez la divinidad y la humanidad.

Su naturaleza humana se menciona específicamente cuando Juan nos dice que aquel verbo se hizo carne y habitó con nosotros (Jn 1:1). Jesús compartió nuestra humanidad (Heb 2:14) y fue como cualquiera de nosotros excepto porque aunque fue tentado, nunca pecó (Heb 2:17; 4:15)<4>.

Su naturaleza Divina fue demostrada desde su nombre (Jesús = Jehová salva), por las obras que hacía y que solamente Dios podría hacer (perdón de pecados, resucitar a los muertos, enviar al Espíritu Santo), por los atributos divinos que Cristo tenía (Omnipotencia, Omnisciencia, Omnipresencia, Vida, Verdad, Inmutabilidad) y por la adoración que se le rindió a Él y que sólo a Dios se le puede rendir (los ángeles le adoran, también es adorado por hombres y por todos)<5>.

La tentación
Al iniciar su ministerio, Jesús fue al Jordán en busca de Juan el Bautista para ser bautizado. Fue ahí, después de ser bautizado, que descendió el Espíritu Santo, y se oyó la voz del Padre diciendo "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia" (Mt 3:17). Fue la primera ocasión en la que el mismo Dios (Jehová) mostró su forma de pensar con respecto a Jesús.

El Espíritu llevó a Jesús al desierto, y allí después de 40 días de ayuno, fue tentado por Satanás.
a) Primero puso en duda la palabra de Dios: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan". (Mt 4:3)
b) Luego contradijo lo dicho por Dios: "y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra" (Mt 4:5-6)
c) Y por último probó su lealtad a Dios: "le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares" (Mt 4:8-9). Jesús podía llegar a ser dueño de los reinos del mundo al estilo de Dios a través la obediencia. O al estilo de Satanás y perder a la humanidad para siempre.

Sin pecado
Pero contrario a lo que pasó con Eva, Jesús no cayó en ninguna tentación, y quedó libre del mal. Sin embargo es importante hacer notar que no solamente una vez fue tentado "Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo" (Lc 4:12), ya que Lucas nos indica que después de un tiempo Satanás regresó.

Como nos dice el libro Jesús y su tiempo: "Los evangelistas demostraron la fidelidad de Jesús para con los mandamientos de Dios tal como éstos se enuncian en el Antiguo Testamento. Demostraron que Jesús tenía poder para enfrentarse a las fuerzas demoníacas del mundo y vencerlas. Proclamaron también que el ministerio de Jesús... habría de consistir... en la confianza en el Todopoderoso y la sumisión a la voluntad divina"<6>.

Jesús nunca pecó, eso lo podemos ver en lo siguiente:
a) El testimonio que da él de sí mismo: "¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?" (Jn 8:46)
b) El testimonio de sus amigos: "sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 P 1:19); "el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca" (1 P 2:22); "Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él" (1 Jn 3:5); "Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente" (Mt 27:3-4); "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él." (2 Cor 5:21)
c) El testimonio de sus enemigos: "...mas éste ningún mal hizo" (Lc 23:41); "Él les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste?" (Lc 23:22); "Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo" (Lc 23:47); "Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban. Porque muchos decían falso testimonio contra él, mas sus testimonios no concordaban." (Mr 14:55-56)<7>

Su muerte y resurrección
La muerte
En la víspera de su pasión, celebró la cena pascual con sus discípulos. Después de lavarles los pies (Jn 13:1-17) y anunciar veladamente que Judas sería el traidor (Mr 14:18-21), instituyó la Santa Cena (Mr 14:22-25), e instruyó a sus discípulos presentes y futuros (Jn 13-17). Luego se trasladaron a Getsemaní y, tras una lucha en oración, Jesús se dejó arrestar y voluntariamente sufrió el maltrato y la condena injusta ante los tribunales religioso y político<8>. El resto de la historia es conocida.

Su sufrimiento terminó en la cruz, cuando "Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"(Mr 15:34). Pero como su muerte era un "dar su vida en rescate por muchos" (Mr 10:45) y el sacrificio del Cordero por excelencia (Jn 1:29; 19:14a, 36), Jesucristo pudo encomendarse victoriosamente al Padre, sabiendo que su obra terrenal había terminado (Lc 23:46; Jn 19:30)<9>.

¿Cómo podemos estar seguros de que murió? Solo hay que leer lo que el Evangelio de Juan nos dice en el 19:31-34 "Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua". La narración de Juan no podía ser inventada, a él como testigo ocular le sorprendió la salida de agua y sangre, registrándolo como un fenómeno milagroso. Ese flujo de sangre y agua, fue causado por una ruptura de corazón, constituye una prueba médica excepcionalmente fuerte de la muerte de Jesús<10>.

Pero la sangre y agua no fue lo único sorprendente que ocurrió al morir Jesús, ya que Mateo nos relata los siguientes sucesos: "Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios". (Mt 27:50-54)

La tumba
La practica romana era la de dejar a la víctima de la crucifixión colgada de la cruz para que fuera presa de las aves de rapiña. Sin embargo en esta ocasión la tradición judía de enterrar a sus muertos tuvo más poder que la romana, gracias a la solicitud realizada ante Pilato<11>. Así que Jesús fue bajado de la cruz y sepultado rápidamente en la tumba nueva de un amigo, José de Arimatea.

El plan de Dios seguía su curso, y es que si el cuerpo muerto de Jesús no hubiera sido descolgado de la cruz, los soldados romanos lo hubieran depositado en una fosa común, y entonces hubiera sido imposible comprobar la existencia de la resurrección.

La guardia
"Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero. Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis. Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia".(Mateo 27:62-66)

Los sacerdotes judíos habían comprendido las palabras de Jesús con respeto a la resurrección. No creían que pudiera pasar, pero temían que Jesús hubiera adiestrado a sus discípulos para que robaran su cuerpo y pudieran predicar sobre la resurrección. Así que solicitaron una guardia romana. ¿Por qué no usaron la guardia del templo? Los judíos podían ser sobornados, no así la guardia romana, que estaba entrenada para matar ... y morir en caso de no cumplir con lo encomendado.

La disciplina militar de los romanos era de las más estrictas, sólo hay que recordar que la armadura romana cubría únicamente el frente, para que si el soldado se acobardaba y quería retirarse en una batalla, fácilmente pudieran matarlo por la espalda. El castigo por abandonar o dormirse en el puesto era la muerte

La resurrección
"Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán. Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy". (Mateo 28:1-15)

Muy temprano, el domingo, algunas de las mujeres que venían al sepulcro a ungir su cuerpo descubrieron desierta la tumba (Lc 24:1-3), y en el transcurso del día Jesús resucitado se apareció a varios individuos y grupos de creyentes, disipando sus dudas (Mt 28:8-10; Mt 28:16-20; Lc 24:13-53; Jn 20:11-21:22)<12>.

Las apariciones de Jesús, comprobando la resurrección fueron las siguientes:
a) A María Magdalena (Mr 16:9 "Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios")
b) A otras mujeres (Mt 28:1 "Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro")
c) A Pedro (1 Cor 15:5 "y que apareció a Cefas")
d) A 2 discípulos en el camino a Emaús (Lc 24:15 "Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos")
e) A 10 discípulos (Jn 20:19 "Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.")
f) A 11 apóstoles (Jn 20:26 "Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros")
g) A 7 discípulos pescando (Jn 21:1-2 "Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos")
h) A los 11 (Mt 28:16 "Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban")
i) A 500 creyentes (1 Cor 15:6 "Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen")
j) A Jacobo (1 Cor 15:6 "Después apareció a Jacobo")
k) A los 11 apóstoles (Hch 1:2-3 "...a los apóstoles que había escogido; 3a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios")
l) A Esteban (Hch 7:55-59 "Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu")
m) A Pablo (1 Cor 15:8 "al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí")

Pruebas de la resurrección
Más que las apariciones anteriores, una prueba de que Jesús había resucitado es que los enemigos no refutaron la resurrección. En Hechos 2, en el día de Pentecostés los judíos no presentaron refutación a la proclamación de que Cristo había resucitado, porque estaba la evidencia del sepulcro vacío y todos sabían que el sepulcro no contenía el cuerpo de Cristo. En Hechos 25, los judíos estaban muy molestos con Pablo, porque no podían explicar la tumba vacía, y por eso hicieron ataques personales a Pablo. Como dice Josh McDowell:
"La iglesia se fundó sobre la resurrección y el refutarla habría destruido la totalidad del movimiento cristiano. Sin embargo, en lugar de tal refutación, a través del primer siglo, los cristianos fueron amenazados, apaleados, azotados y muertos por causa de su fe. Habría sido mucho más simple haberlos silenciado presentando el cuerpo de Jesús, pero nunca se hizo esto"<13>

Algunas personas creen que los discípulos pudieron haber robado el cuerpo, sin embargo, los discípulos tenían miedo, desde el huerto de Getsemani todos se dispersaron (Mr 14:50 "Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron"). Pedro le negó 3 veces (Mr 14:72 "Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces"). Solamente Juan, el discípulo amado permaneció hasta la muerte de Jesús (Jn 19:26 "Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente..."). Ninguno de ellos se hubiera enfrentado a la guardia romana en el sepulcro.

Al momento de la resurrección de Jesús, los mismos discípulos no sabían qué estaba pasando, y corrieron a la tumba para comprobar que realmente estaba vacía. De haber sido ellos lo que lo robaron hubieran corrido a esconderse para que no los fueran a agarrar.

El impacto de la resurrección
La paga del pecado
La Biblia nos dice que la paga del pecado es la muerte (Ro 6:23), y sabemos que Jesús jamás pecó (Hch 4:15 "...uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado"). Al morir, estaba pagando por todos los demás que sí pecaron (2 Cor 5:21 "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él").

Cuando Jesús vino al mundo, Satanás sabía que empezaba una batalla entre ellos para recuperar el dominio de la tierra, tenía que encontrar una falta en la vida o el carácter de Jesús para poder vencerlo y continuar siendo el soberano del mundo. Desde su nacimiento Jesús fue atacado (por Herodes), fue tentado en el desierto, durante su ministerio, en el huerto de Getsemaní y finalmente en el Calvario.

Satanás se esforzó por quitar la lealtad de Cristo a Dios y lograr la transferencia de ésta a sí mismo. Esa era su intención en el desierto cuando lo tentó para que lo adorara. También era su propósito en Getsemaní, pero Jesús salió victorioso al decir: "Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc 22:42)

La intención de Satanás de llevar a Cristo a la cruz, era obligarle a rebelarse contra la voluntad del Padre, sin embargo Jesús nunca se reveló contra Dios, y aun hasta la muerte le fue fiel. Cuando por fin Jesús murió sin haber fallado ni siquiera una sola vez, Satanás fue derrotado. Y es que al morir Jesús sin fallar en nada, el resultado fue la anulación de todos los derechos del diablo sobre la tierra y sobre toda la humanidad. Satanás mató a un inocente, alguien sobre quien no tenía soberanía, y por este error el hombre había recuperado en Cristo (el segundo Adán) su libertad. (1 Cor 15:21-22 "Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados")<14>

La resurrección vista por Pablo (I Cor 15)
Pablo, escribió o la iglesia de Corinto para darles consejos respecto a la doctrina de la resurrección. Esto se debió a que los corintios, como creyentes de pensamiento griego, no podían aceptar la resurrección corporal. Sin embargo Pablo les explica y demuestra el hecho de la resurrección corpórea real.

Pablo les dice que son salvos si no creen en vano, aquí les recuerda que si Cristo no fue crucificado ni resucitado, la salvación seria imposible. Todo lo que se ha predicado parte de la resurrección del Señor, y que si esta resurrección no fuera corporal, entonces el evangelio carecería de contenido, y la fe de los corintios no se basaría en un echo real, sino en un espejismo. Y si no había resurrección, todos los que predicaban el evangelio eran falsos testigos de Dios. Si Cristo no hubiera resucitado, no habría seguridad en la salvación. Sin la resurrección los creyentes que murieran en Cristo, con la esperanza de la resurrección, en realidad perecerían. Entonces su fe sería una ficción. Pero (afirma) Cristo resucitó, y en él , nosotros resucitaremos en un cuerpo incorruptible<15>.

Algunos resultados de la resurrección
Los apóstoles cambiaron dramáticamente: de ser unos miedosos durante la crucifixión de Jesús, en pocos días se convierten en los hombres mas valientes. Capaces de enfrentarse con los que crucificaron a su Señor, capaces de hablar ante muchos y de ir hasta la muerte predicando las nuevas buenas del evangelio.

Los testigos murieron por la verdad: durante toda la historia del cristianismo, muchos hombres y mujeres han muerto defendiendo su fe, han sido mártires. Y es común que la gente este dispuesta a morir por sus creencias, pero nadie desearía morir defendiendo una mentira. Todos esos hombres murieron por asegurar que Jesucristo no sólo había muerto por sus pecados, sino que se levantó de entre los muertos y está reinando en autoridad sentado en el trono de Dios.

Los judíos cambiaron su día de adoración: el día de reposo y adoración en la vida judía era un elemento importante. Cualquier judío que no respetara este día de descanso, estaba violando la ley de Moisés. Sin embargo los judíos seguidores de Cristo, empezaron a adorar a Dios en un nuevo día, el día en que Cristo se había levantado de entre los muertos.

Da credibilidad a Jesús: el cristianismo nace en Cristo, y de no haber sido por la resurrección de su fundador, seria una enseñanza vacía, tal como lo dice Pablo en 1 Cor 15.

La confiabilidad de la Biblia: si Jesús no hubiera resucitado, la Biblia seria un libro de puros cuentos, sin ningún valor, ya que la Biblia en las profecías habla de la resurrección. Si no hay resurrección, no se cumplen las profecías y el libro es letra muerta.

El poder para cambiar vidas: no sólo hubo cambio en los discípulos, también en el mayor perseguidor de ellos. Pablo fue cambiado dramáticamente al ver a Jesús resucitado.

Su impacto en la sociedad: Es increíble que un simple carpintero de Nazaret cambie al mundo. Los calendarios y documentos fechados dan testimonio de su nacimiento.

Su oferta de salvación: los puntos de vista religiosos alternativos tienen salvadores que permanecen en sus tumbas. Ningún otro sistema ofrece la vida eterna como regalo a aquellos que confían en Aquel que triunfó sobre la muerte por ellos. Ningún otro sistema ofrece seguridad de perdón, vida eterna y adopción en la familia de Dios por llamar y confiar en Alguien en la misma forma que una persona a punto de ahogarse llama y confía en el rescate de un salvavidas (Ro. 10:9-13). La salvación que Cristo ofrece no depende de lo que hemos hecho por Él, sino de nuestra aceptación de lo que Él ha hecho por nosotros. En vez de esfuerzo moral y religioso, su salvación requiere que admitamos nuestros pecados. En vez de logros personales de fe, requiere que confesemos nuestro fracaso. A diferencia de todas las demás opciones de fe, Cristo nos pide que lo sigamos a Él, no para merecer nuestra salvación, sino como expresión de gratitud, amor y confianza en Aquel que nos ha salvado (Ef 2:8-10)<16> .

El significado de la resurrección de Cristo
a) Declara su deidad: Ro 1:4 "...que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos"
b) Declara su Señorío: Ro 10:9 "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo"
c) Nos justifica: Ro. 4:25 "el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación"
d) Nos perdona: 1 Co 15:17 "y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados"
e) Nos salva: Ro 10:9 "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo"
f) Nos da esperanza viva: 1 P 1:3 "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos"
g) Nos da la victoria sobre la muerte: Ro 6:9-11 "sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro"
h) Nos garantiza resurrección a nosotros: 1 Co 15:20,23 "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho... Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida"
i) Garantiza el juicio venidero: Hch 17:31 "por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos"


Bibliografía

"La Biblia Devocional de Estudio" versión Reina-Valera Revisión 1960, La Liga Bíblica, 1993


De Libros:

Billheimer, Paul E., "Destinados a Vencer", Editorial Betania, Caparra Terrace, Puerto Rico, 1984

McDowell, Josh, "Evidencia que exige un veredicto", Editorial Vida, Deerfield, Florida, EUA, 1991

Blanchard, John, "Ultimate Question" (Preguntas fundamentales), Evangelical Press, Inglaterra, 1995

Harrison, Everett F., "El Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento", Editorial Moody, Chicago, EUA, 1971


De documentos:

Villarreal, Raúl , "Quién es la persona llamada Jesús", San Luis Potosí, México, 2000

De enciclopedias y misceláneas:

"Jesús y su tiempo", México, DF, Reader's Digest México, S.A. de C.V, 1989

"Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia", Nelson, Wilton M y Rojas, Mayo Juan (editores), Editorial Caribe, EUA, 1998

"Porqué creemos - Evidencias de la fe cristiana", RBC Ministries, Grand Rapids, Michigan, EUA, 1997

Citas Usadas

1 Paul E. Billheimer, "Destinados a Vencer", 1984, p.15-16
2 John Blanchard, "Ultimate Questions" (Preguntas fundamentales), 1995, p. 15
3 Paul E. Billheimer, "Destinados a Vencer", 1984, p.16
4 Raul Villarreal, "Quién es la persona llamada Jesús", 2000, p.5
5 Raul Villarreal, "Quién es la persona llamada Jesús", 2000, p. 5 y 6
6 "Jesús y su tiempo", 1989, p. 220
7 Los 3 incisos se tomaron de: Josh McDowell, "Evidencia que exige un veredicto", 1991, p. 121 y 122
8 Raul Villarreal, "Quién es la persona llamada Jesús", 2000, p.12
9 Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, 1998, p 592
10 McDowell, "Evidencia que exige un veredicto", 1991, p.200
11 McDowell, "Evidencia que exige un veredicto", 1991, p. 201
12 Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, 1998, p. 592
13 McDowell, "Evidencia que exige un veredicto", 1991, p. 227
14 Paul E. Billheimer, "Destinados a Vencer", 1984., p. 18-20
15 Everett F. Harrison, "El comentario Biblico Moody nuevo testamento", 1971, p. 311-315
16 Porqué creemos - Evidencias de la fe cristiana, 1997, p. 4-11

El impacto de la resurrección de Jesús
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