¿Es la oración
una opción o un mandato?
Muchas veces nos preguntamos
si la oración es un mandato que todos los cristianos debemos cumplir,
o si simplemente es una herramienta cuyo uso es para cuando la necesitemos
.
Pero Dios, sabiendo perfectamente lo que más nos conviene, nos
da el mandamiento de orar. Eso lo podemos encontrar en los siguientes
pasajes:
1 Cr 16:11 "Buscad a Jehová..."
Mt 7:7 "Pedid, y se os dará..."
Mt 26:41 "Velad y orad..."
Lc 18:1 "...la necesidad de orar siempre..."
Jn 16:24 "...pedid, y recibiréis..."
Ef 6:18 "orando en todo tiempo..."
1 Ts 5:17 "Orad sin cesar"
Stg 5:13 "...Haga oración"
Podemos ver que la oración no es opcional para el cristiano que
desea la vida abundante que ofrece Cristo.
LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN
Es una necesidad universal
El salmo 65:2 nos dice "Tú oyes la oración; A ti
vendrá toda carne" y en Is 56:7 "...porque mi
casa será llamada casa de oración para todos los pueblos".
El hombre tiene en su corazón la necesidad de establecer una relación
con Dios. Así fue creado. También requiere de la certidumbre
de la eternidad (Ecl 3:11 "y ha puesto eternidad en el corazón
de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios
desde el principio hasta el fin"). Por eso, siempre busca algo
superior ante qué inclinarse. Pero esta apremiante necesidad nace
en el espíritu humano, y solamente puede ser satisfecha en el ámbito
espiritual. Por eso cuando una persona no tiene a Dios en su corazón
y por ende su espíritu nuevamente lleno y vivo, busca llenarlo
con fiestas, alcohol, drogas, y todo tipo de satisfacciones temporales
materiales.
La oración cambia la vida del ser humano radicalmente, al grado
de que le hace "llegar al aprecio y a la evaluación honesta
de cada uno como un hijo del hombre y un hijo de Dios<1>". En el campo de la psicoterapia
ha quedado demostrado que la oración "puede ser el instrumento
más importante en la reconstrucción y rehabilitación
de una personalidad"<2>, puesto que el poder radica en
Dios.
La oración es la vía de comunicación entre nosotros
y el terreno de lo sobrenatural, abre puertas insospechadas y trae respuestas
inimaginadas (Jer 33:3 "Clama a mí [Jehová],...y
te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces"),
pues nos pone en contacto directo con nuestro Dios Todopoderoso.
El hombre es totalmente dependiente de Dios, lo sepa o no lo sepa (Hch
17:24-28 "El Dios... es quien da a todos vida y aliento y todas
las cosas... ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten
sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos,
y los límites de su habitación; para que busquen a Dios,
si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no
está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos,
y nos movemos, y...: Porque linaje suyo somos") y no puede vivir
apartado de Dios, ajeno a la salvación provista por medio de Jesucristo,
ni ignorando Su revelación de las verdades terrenales y celestiales
contenidas en la Biblia (Jn 14-16, Col 1:15-21, Ro 11:32-12:2).
Es una necesidad personal
Los dos requisitos para una vida cristiana victoriosa son visión
y pasión: ambos son nacidos y sustentados por la oración.
Para ser mucho para Dios tenemos que estar mucho con Dios. El poder de
la oración es tan vasto como Dios, porque Dios está respaldándolo.
El Señor Jesús nos ofrece promesas espectaculares de respuesta
a la oración, cuando nos acercamos a El con fe, y usando la autoridad
de su nombre (Jn 14:13-14 "Y todo lo que pidiereis al Padre en
mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si algo pidiereis en mi nombre [en el nombre de Jesús], yo [Jesús]
lo haré").
Nuestra oración es algo que Dios desea, para El es precioso el
tiempo que le dedicamos a la relación íntima con El (Ap
5:8 "...que son las oraciones de los santos", Ap 8:3 "...para
añadirlo a las oraciones de todos los santos...").
Las razones que tenemos para orar<3>
Ef 6:18 "orando en todo tiempo con toda oración y súplica
en el Espíritu..."
¿Por qué es necesaria esta oración constante,
persistente, vigilante, vencedora?
Porque el diablo está vivo (Ef 6:11-13 "...estar firmes
contra las asechanzas del diablo. Porque... tenemos lucha contra... principados,
contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes...").
Es el medio designado por Dios para obtener las cosas, y el gran secreto
de todo lo que nos falta en nuestra experiencia, nuestra vida y nuestra
obra es el descuido de la oración (Stg 4:2 "...pero
no tenéis lo que deseáis, porque no pedís").
Los modelos que Dios nos ha dado de cristianos ejemplares consideraban
la oración como parte primordial de sus vidas.
La oración desempeñó un papel muy importante en la
vida terrena de nuestro Señor Jesucristo.
Cristo ora por nosotros ahora (He 7:25 "por lo cual [Jesucristo]
puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan
a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos", Ro 8:34
"Cristo es... el que... está a la diestra de Dios, el que
también intercede por nosotros").
Es el medio que Dios ha designado para que recibamos misericordia
y gracia que nos ayudan en el momento de necesidad (He 4:16 "Acerquémonos
[a Jesús]... para alcanzar misericordia y hallar gracia para el
oportuno socorro").
Es la forma que Cristo ha designado para que sus discípulos
obtengan plenitud de gozo. Hace a Dios real (Sal 16:11 "...En
tu presencia hay plenitud de gozo...", Jn 16:24 "...para que
vuestro gozo sea cumplido").
Así nos libramos de toda clase de preocupación, ansiedad
y necesidad de la vida -obtenemos la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento
(Fil 4:6-7 "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas
vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con
acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús").
Es el método designado para obtener el Espíritu Santo
-nos da la plenitud de su poder.
Nos mantiene en forma para no ahogarnos en los cuidados de este mundo.
En el libro de Lucas se nos prepara para la segunda venida de Jesucristo
(Lc 21:34-36 "Mirad también por vosotros mismos, que vuestros
corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes
de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque
como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de
toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos
por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar
en pie delante del Hijo del Hombre.")
Por lo que la oración consigue.
Fomenta nuestro crecimiento espiritual más que ninguna otra cosa,
excepto el estudio de la Biblia.
La oración nos da poder para la obra. La oración y el poder
son inseparables.
Contribuye a la conversión de otros.
Acarrea bendiciones a la iglesia.
¿Qué sucede por la falta de oración?
"...la falta de oración por parte del hombre [limita] las
cosas grandes y poderosas que Dios quiere efectuar... si Dios ha de efectuar
obras grandes y maravillosas en los asuntos de los hombres y las naciones,
llevando adelante el sublime propósito de redención, entonces
los hombres deben orar...Para que todas las formas de servicio cristiano
sean realmente fructíferas, tienen que ser sostenidas por la oración...
cuando el cristiano ora, su capacidad de alcanzar y su poder de hacer
bien se ven multiplicados mil veces; aun más: cien mil veces...
El hombre es quien pone en movimiento la riqueza del banco del cielo."<4> (Ez 22:30-31, Jn 15:7, Sal 50:15).
Cualquier persona que se encuentre en un ministerio, debe de mantenerse
en oración. Muchos ministerios fracasan por dejar de orar
Si queremos acercarnos a Dios, necesitamos hacerlo a través de
la oración, ya que ella nos permite comunicarle a El nuestros sentimientos
y preocupaciones, nuestros deseos y esperanzas, nuestros gozos y victorias.
Es como platicarle diariamente lo que uno piensa y siente y todo lo que
vive durante ese día para que también El se regocije con
uno por sus logros, o le consuele en momentos de angustia.
Hay que recordar que tenemos un Dios poderoso, y si solamente le pedimos
cosas pequeñas, sólo cosas pequeñas nos dará.
Si realmente le pedimos grandes cosas, estamos reforzando nuestra fe,
y grandes cosas nos dará.
Al igual que a caminar se aprende caminando y a nadar se aprende nadando,
a orar se aprende orando. Y al igual que al aprender a caminar o a nadar,
se empieza con gateos y en aguas poco profundas, también las primeras
oraciones serán sencillas, pero poco a poco se empezará
a correr y a profundizar, hasta que las oraciones sean poderosas en Cristo
Jesús.
1 W.R. Parker, E. St. Johns, La oración
en la psicoterapia: Editorial Pax México, contraportada
2 W.R. Parker, E. St. Johns, La oración
en la psicoterapia: Editorial Pax México, p ix
3 R.A. Torrey, Cómo Orar: Libros CLIE, p.
10-25
4 Federico J. Huegel, Secretos de la Oración,
Editorial Moody, p 9-11
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