El manejo sabio del dinero

¿Cómo podemos tener esa libertad financiera?

Hay varios principios para alcanzar la Libertad Financiera entre los que encontramos:

1.- Entregar la propiedad de sus posesiones a Dios

2.- Libérese de las deudas

3.- Acostúmbrese a dar

A continuación vamos a hablar de ellos:

1.- Entregue la propiedad de sus posesiones a Dios.

La libertad financiera te trae una paz que puedes obtener cuando entregas tus propiedades a Dios, y no me refiero a ir y entregar todas tus posesiones a una iglesia o a una persona, sino que tu te conviertas en el administrador de las cosas que tienes y no en el dueño. En Salmo 8:6 nos dice: "Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies", aquí esta hablando principalmente de lo que Dios esta haciendo con nosotros, El nos puso como administradores de todo lo que ha creado, y como sabemos que Dios creo el universo y todo lo que en el hay, entonces esta tierra y las cosas que en ella hay no son nuestras sino de El, y este trabajo que tenemos no es nuestro sino que Dios nos lo dio, entonces solo estamos administrando los bienes que El nos da, y cuando realmente cedemos todo lo que nos pertenece a Dios, El va a mostrar su poderío y va a cumplir su promesa de proveer todo lo que necesitemos en lo físico, material y también en lo espiritual. Es importante entender todo esto para poder poner las cosas en el orden correcto, suena fácil decir: "entrego todo lo que tengo en las manos de Dios", pero en la practica no es tan fácil hacerlo. Lo importante para poder realmente estar administrando las cosas que tenemos es buscar siempre la voluntad de Dios en lo que respecta a las cosas materiales y a acostumbrados a manejarlas y administrarlas como parte de nuestro.

Cuando aprendemos a obedecer a Dios en el manejo de nuestras finanzas, empezamos a experimentar lo que realmente significa tener libertad financiera. Es un alivio entregarle nuestras preocupaciones y pertenecías al Señor. Entonces, por ejemplo, si algo le sucede al automóvil, en vez de enojarnos y gritar, podemos decir: "Padre, tu eres el dueño de este auto. Tu sabes que lo he cuidado como es debido. Este carro te pertenece, así que haz con él lo que desees con el, y te pedimos que tu proveas de los recursos necesarios para poder arreglarlo".

2.- Libérese de las deudas.

Usted y yo debemos liberamos de todas las deudas. La definición de una deuda es:

El pago atrasado de dinero, bienes o servicios que se le deben a otros. Es decir que nosotros ya recibimos algo y no lo hemos pagado.

Otra definición es cuando: El total del pasivo excede el total del activo. En otras palabras, si usted tuviera que convertir en dinero todos sus bienes, habría un saldo negativo en su cuenta.

Aquí hay algunos secretos para liberarse de sus deudas, el primero es:

A. Confeccione un plan escrito o un presupuesto familiar.

Este presupuesto familiar tiene que ser ajustado a lo que realmente ganas y no a lo que te gustaría gastar, ya que mucha gente diseña su presupuesto de acuerdo a cuantas veces quiere ir al cine, o cuantas veces va a comer en un restaurante, o a donde quiere ir de vacaciones, pero sus ingresos reales no pueden realmente cubrir sus deseos.

Hay que hacer un plan por escrito, y es importante que sea por escrito para que todos los miembros de la familia se apeguen a el, y entre menos se gane, mayormente se debe de apegarse a presupuesto escrito para que todos cooperen en realizarlo. Para liberarse de la esclavitud financiera hay que hacer una lista de todos los gastos ordenados en orden de importancia, colocando primero los que son vitales y al ultimo los gastos de los cuales podemos prescindir. En otras palabras, definir los gastos de acuerdo a si son necesidades, gustos o deseos.

Necesidades. Es todo lo que compramos para proveer necesidades básicas como el alimento, la ropa, el trabajo, un lugar donde vivir y la salud, entre otras. Como dice 1 Timoteo 6:8 "Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto"

Gustos. Es aquellas que satisfacen una necesidad básica en nuestras vidas, pero que son de una mejor calidad. Por ejemplo, necesitas vestirte, pero algunas veces puede elegir entre comprar ropa de buena calidad pero sin ser de marca reconocida o comprar de una marca mas conocida o de renombre, o puede elegir un bistec en vez de carne molida, tomar un taxi en vez de caminar al trabajo, etc.

El apóstol Pedro en 1 Pedro 3:3,4 nos da un punto de referencia importante con respecto a los gustos en la vida del cristiano: "Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios".

Deseos. Son las cosas que nos gustaría tener pero que no son necesarias para nuestra subsistencia. De acuerdo con el plan de Dios, estas, sólo se pueden comprar con fondos excedentes después que todas las otras obligaciones se hayan cumplido. Es decir, solo con el dinero que te sobra, y si no te sobra los deseos quedan eliminados. No está mal que nos compremos un deseo, siempre y cuando, tenemos el suficiente excedente de dinero.

En la primera carta de San Juan, capítulo 2 versos 15 y 16, leemos: "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo"

B. Identifique cuáles son las cosas esenciales para la vida y cuáles no.

Una persona que está endeudada debe dejar de hacer gastos que no sean absolutamente esenciales para vivir. Hay tareas de mantenimiento del hogar pueden hacerse sin pagarle a otros. Ahí se empieza a ahorrar al disminuir algunos de los gastos que en realidad no son esenciales.

Muchas veces decimos que "necesito" una computadora, sin embargo, en realidad, "queremos" una computadora, no es que la "necesitamos". Este es un deseo que nos puede ayudar en nuestra vida pero puede no caer en una necesidad básica. Cuando estas pensando en salir de tus deudas, no es necesario comprar una computadora, pero cuando ya saliste de tus deudas, entonces puedes preguntarte si realmente la necesitas, si gustas o si deseas tener una computadora, y dependiendo de tu capacidad económica, entonces la puedes o no comprar.

C. Piense antes de gastar.

Cada uno de nosotros debemos pensar antes de hacer cada compra. Cada gasto se debe evaluar de la siguiente manera:

¿Es una necesidad, un gusto o un deseo?

¿Es el mejor precio que puedo obtener, o estoy gastando sólo porque se me hace fácil y me dan la facilidad de pagar con mi tarjeta de crédito? ¿Puedo esperarme a una oferta? Es preferible poder pagarlo de contado que con varios abonos, pues muchas veces los intereses ya están incluidos en el precio que llegas a pagar, aunque la empresa te diga que no existen interés. Es preferible ir ahorrando y pagarlo de contado para conseguir un descuento en el precio.

D. Deje de comprar a crédito.

Si estas endeudado deja de comprar a crédito. A menudo una persona con deudas y que posee alguna cosa de valor que podría venderla para liberarse de sus deudas. Ese es un error ya que solamente esta tratando los síntomas y no esta erradicando la enfermedad. En este momento puedes vender una casa para poder pagar lo que debes, pero si no aprendes a controlar tus gastos, en algunos meses vas a tener nuevamente una gran deuda, pero ahora ya no vas a tener una casa que poder vender. Mucha gente esta endeudada por el mal uso de las tarjetas.

El problema de las tarjetas de crédito. es alto valor de los intereses, ya que muchas veces pagas de 2 a 4 veces el valor del producto, si no lo pagas de contado. También pensamos que tener una tarjeta de crédito. es como si tuviéramos dinero gratis y se nos olvida el costo de la anualidad.

La forma más sabia de usar una tarjeta de crédito., es utilizarla como efectivo sin tener que portar con el efectivo en la mano, siempre y cuando tu cuentes con el dinero para pagar el valor total cuando te llegue el cobro.

E. Aprenda a ahorrar.

Finalmente, para afianzar la vida financiera en el forma manera regular. Incluso para aquellas personas que están endeudadas. Aprenda a desarrollar la disciplina del ahorro, cuesta algo de trabajo. Pero es una de las mejores costumbres que una familia puede desarrollar es la de ahorrar una pequeña cantidad de dinero en forma regular, pues a la larga una pequeña cantidad ahorrada se va haciendo grande con el tiempo.

Todas las personas que viven por encima del nivel de pobreza, tienen la posibilidad de ahorrar dinero. Muchos no lo hacen porque creen que la cantidad que podrían ahorrar es tan insignificante que no vale la pena. Para poder salir de sus deudas, sin embargo, usted debe prevenir las "situaciones inesperadas" que le llevarán a gastar más allá de su presupuesto y le obligarán a pedir prestado. Estas situaciones no serían tan "inesperadas" o no nos golpearían tan fuerte el presupuesto familiar si tuviéramos algunos ahorritos que actuaran de "colchón". Por ejemplo, si tu no tienes deudas, y estas ahorrando para las vacaciones de fin de año, y algún miembro de la familia se enferma o sufre un accidente, ese dinero va a evitar que tengas que pedir prestado y endeudarte nuevamente.

Salomón escribió en el libro de Proverbios: "Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato todo lo disipa" (21:20). Si somos necios o insensatos el dinero se nos escapará de nuestras manos, pero si somos sabios y administramos las riquezas como Dios nos indica, realmente va a existir comida y todas las necesidades cubiertas en nuestra casa. Una gran verdad escrita hace 3,000 que se aplica hasta el día de hoy.

3.- Acostúmbrese a dar.

Aun que parezca sorprendente, otro principio para salir de las ataduras financieras es el de acostumbrarse a dar (dar no es lo mismo que gastar). Cada creyente en Cristo debe establecer el diezmo como un testimonio mínimo de que Dios es dueño de todo lo que él posee. ¿Cómo puede alguien decir que le ha entregado todo a Dios cuando nunca ha dado una demostración de ello?

Cuando tu separas la porción que le corresponde a Dios, y tu no la tocas par pagar nada de lo que a ti te toca pagar, de alguna manera Dios obra de una manera sorprendente para que con ese 90% que tu te quedas, te rinda más que si te hubieras quedado con el 100%. Realmente podemos entender lo que dice 2 Corintios 9:6, "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará". Es decir, entre más generosos seamos para dar, y especialmente darle a Dios, más vamos a recibir.

Por ejemplo, si tu tienes que comprar algo que cuesta 100, pero tu solo tienes 90 porque ya le diste 10 a Dios, lógicamente es imposible que lo puedas comprar, pero cuando vas a la tienda, te das cuenta que tiene un 40% de descuento, por lo que eso de 100, realmente te va a costar 60 y todavía te quedan 30 como excedente y pudiste darle a Dios los 10 que le correspondían a El. Para tener una verdadera paz en tus finanzas, tienes que reconocer que estas en las manos de Dios, y El va a proveer todo lo que necesitemos, si es que estas de acuerdo con la voluntad de Dios.